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lunes, 27 de septiembre de 2010

5ª Jor. Liga 2010/11 ATLETI 1-0 Zaragoza.- Filipe Luis y poco más




5ª Jor. Liga 2010/11 ATLÉTICO 1 - ZARAGOZA 0

Atlético
De Gea; Perea, Godín, Domínguez, Filipe Luis; Reyes, Assunção,
Tiago (Mario Suárez, m. 63), Simão; Diego Costa (Valera, m. 81) y
Forlán (Agüero, m. 75).
No utilizados: Joel; Antonio López, Raúl García y Fran Mérida.

Zaragoza
Leo Franco (Doblas, m. 25); Lanzaro (Bertolo, m. 66), Jarosik, Contini,
Obradovic; Gabi, Kevin (Sinama Pongolle, m. 46); Ponzio,
Ander Herrera, Lafita; y Marco Pérez.
No utilizados: Pinter; Jorge López, Boutahar y Braulio.

Gol
1-0. M. 21. Diego Costa empuja a la red una asistencia de Filipe Luis.

Árbitro
Muñiz Fernández. Expulsó (m. 60) directamente a Reyes. Amonestó
a Ponzio, Perea, Tiago, Lanzaro, Assunção,
Domínguez, De Gea, Agüero, Valera y Contini.

Unos 50.000 espectadores en el Calderón.


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Filipe Luis y poco más

El Atlético se complica un partido plácido ante el Zaragoza,
al que reanimó la autoexpulsión de Reyes

Un Atlético más fiable que bonito, y con el regusto temerario que hasta hace pocas lunas le
caracterizó, aprovechó de aquella manera la visita del chollo de la Liga, el colista Zaragoza,
para cumplir el trámite y seguir a rebufo de los grandes, que nunca dejaron
de serlo, mientras presentaba en sociedad a Filipe Luis.



El debut del carrilero, que en su momento pretendió el Barça, tras varios meses de puesta a
punto y el gol de Diego Costa, un meritorio que, por fin, vio puerta tras dos partidos y medio
ocupando el puesto del Kun, que se dejó ver un ratito, fueron la mejor noticia para
la escuadra del Manzanares, que solo como ella sabe se
complicó una noche que se desarrollaba intrascendente.

Así discurría la jornada, plácida y adormilada, hasta que la alborotaron la estrechez arbitral y la
falta de cabeza de Reyes, que se autoexpulsó por empujar a Contini. Pese al conato de
incendio, la sangre no llegó al Manzanares por la falta de puntería del Zaragoza, entregado en
un acto de fe de difícil explicación a Sinama Pongolle, un ex rojiblanco que por dos veces no
aprovechó un libre indirecto originado en un despeje de Tiago que Muñiz Fernández entendió
como cesión, y por obra y gracia de De Gea, que siempre está cuando le buscan.



Tan contundente en la defensa como impreciso en el apartado ofensivo, al Atlético sufrió en la
creación, con un Tiago fuera de tono y que llora por las esquinas la marcha de Jurado. Quique
solo aguantó una hora en el tapete al centrocampista portugués, uno de sus preferidos, el tiempo
que tardó el Zaragoza, el último de la fila, en sacudirse los complejos. Hasta que Herrera
y Lafita dieron un paso al frente, al grupo colchonero le bastó con
plantarse en el campo y esperar alguna calamidad de su rival.

La condena del conjunto aragonés, con una defensa de postín, no se hizo esperar. Jarosik, un
peso pesado al que las piernas pesaban una arroba, perdió una cabalgada por la banda con
Filipe Luis, al que sacaba varios cuerpos de ventaja, y la asistencia del lateral brasileño le llegó
perfecta a Diego Costa, que, dentro del área pequeña, solo tuvo que embocarla a la red.
El delantero brasileño conectó más y mejor, que ya es decir, con el balón que Forlán,
que lleva unos partidos peleado con el mundo. Su gol fue la acción más
interesante de un Atlético a la bartola que terminó pidiendo la hora.

J. MARCOS - Madrid - 26/09/2010
elpais.com

jueves, 23 de septiembre de 2010




LIGA | VALENCIA 1 - ATLÉTICO 1

Valencia
César, Miguel, Maduro, Ricardo Costa, Mathieu (Jordi Alba, m.73),
Albelda, Tino Costa, Joaquín (Pablo, m.70), ''Chori'' Domínguez
(Soldado, m.55), Mata y Aduriz.

At. Madrid
De Gea, Perea, Godín, Domínguez, Antonio López, Reyes
(Fran Mérida, m.75), Assunçao, Raúl García (Mario Suárez, m.81),
Simao (Valera, m.92), Diego Costa y Forlán.

Goles
0-1, m.18: Simao.
1-1, m.83: Aduriz.

Arbitro
Iturralde González (Comité Vasco). Mostró cartulina amarilla a los locales
Mathieu, Albelda, Maduro, Mata y Jordi Alba y a los visitantes
Fran Mérida, Diego Costa, Marios Suárez y Assunçao.

Incidencias
Partido correspondiente a la cuarta jornada de la Liga BBVA
de Primera División disputado en el estadio de
Mestalla ante unos 50.000 espectadores.

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Aduriz iguala la pizarra de Quique Flores

Un cabezazo picado del delantero del Valencia empata un
partido dominado en el primer tiempo por el Atlético

El vuelo majestuoso de Aduriz igualó la pizarra de Quique Flores, que había anulado al Valencia
en la primera parte. Pero el cuadro de Emery fue ganando con las permutas y el paso de los
minutos. Entraron Soldado, Pablo y Jordi Alba, y el Valencia terminó embalado ante un De Gea
otra vez infranqueable salvo en el cabezazo picado de Aduriz. Al Atlético le faltó gas en un
segundo periodo en el que se desentendió por completo del balón. El que le sobró a un
Valencia poderoso en el tramo final, con más fuerza que maña ante
un rival siempre sólido a partir de su portero supersónico.



La primera parte supuso un repaso táctico de Quique Flores. De principio a fin. Desde las
barbas de César, chamuscadas por una presión muy arriba de los dos delanteros rojiblancos,
Forlán y Diego Costa, que pusieron en evidencia la escasa habilidad de los centrales
valencianistas, Ricardo Costa y Maduro, en la salida del balón. Y pese a contar en teoría con
uno menos en esa línea, puesto que el Valencia disponía de cinco centrocampistas,
el Atlético también se apoderó del centro del campo.

Desde allí lanzó a la carrera de sus dos puntas, a la espalda de la zaga local, con tanta facilidad
que el cuadro madrileño pudo haber sentenciado el encuentro en este primer tiempo. Lo habría
hecho de no haberse dormido Forlán justo cuando ya había sacado tajada del enredo de
Ricardo Costa y César. Para completar su superioridad, el Atlético encontró un filón en su veta
derecha, donde Reyes mantuvo un duelo desigual con Mathieu. El lateral izquierdo francés está
en un estado físico deplorable, como evidenció el pasado domingo en el Rico Pérez ante el
Hércules, pero nadie en su equipo parece haberse dado cuenta. Si acaso Albelda, permanente
apagafuegos para tapar una zona irremediablemente perdida. A pesar de que ambos,
Mathieu y Albelda, le atizaron al extremo rojiblanco con el permiso del árbitro.



El Valencia revivió los fantasmas de la pasada Liga Europa, cuando el Atlético le apuntilló en los
cuartos de final de la misma manera: al contragolpe, tras un córner a favor de los valencianistas.
Como ayer. Lo más meritorio de la acción atlética fue el pase largo, con la izquierda y desde el
centro del campo, de Forlán a Antonio López. El lateral alicantino sirvió al centro
para que marcar Simão. Su compatriota Ricardo Costa estuvo en Babia.

Con una sola referencia arriba, Aduriz, el Valencia abusó del pelotazo hacia el delantero vasco.
Espeso Tino Costa en la distribución, Chori Domínguez fue una rémora desde la media punta:
cada intervención suya fue pelota perdida. Su inclusión en el once desplazó a
Mata al interior izquierdo, donde apenas intervino. Y ni siquiera Joaquín,
tan en forma en los últimos encuentros, se enganchó al encuentro.

Emery tampoco reaccionó en el descanso y el Atlético siguió jugando con la misma placidez.
Hasta que entró Soldado y agitó el árbol de Mestalla. El Valencia empezó a meter a mucha gente
en el área rojiblanca y eso incluyó la primera buena jugada valencianista: un tiralíneas entre
Joaquín y Mata y el tiro cruzado de este, muy colocado, lo salvó milagrosamente De Gea. No fue
la única vez. El latigazo de Soldado, desde 25 metros, también fue rechazado por el joven portero
del Atlético, el más exigido del campeonato. De Gea asumió todo el protagonismo de su equipo
cuando volvió a detener a bocajarro un cabezazo de Soldado y, a continuación, chocó con Mata en
un presumible penalti que Iturralde convirtió en tarjeta amarilla al delantero internacional español.



El Valencia mejoró considerablemente con los cambios. Y el empuje del cuadro de Emery lo
simbolizó más que nadie Albelda, que llegó al extremo para acompañar a Pablo. De ese empeño
de Albelda salió un centro del mediocentro valenciano que cabeceó picado a gol Aduriz, en la
única manera de batir a De Gea. El orgullo inacabable de Albelda le dio un punto al Valencia.

Y el Atlético, que había renunciado al balón, se vio ante un final extenuante, frente
a un Valencia muy subido de adrenalina. Con la tranquilidad, no obstante,
de que en caso de dudas, siempre queda De Gea.

C. ROS - Valencia - 23/09/2010
ELPAIS.COM

lunes, 20 de septiembre de 2010

3ª Jor. liga 2010/11 ATL 1-2 BAR - El Barça asalta el Calderón a pesar de De Gea.




PRIMERA DIVISIÓN | Jornada 3

Atlético 1 - Barcelona 2


Atlético de Madrid
De Gea; Ujfalusi, Perea, Godín, Domínguez (Antonio López, m. 68);
Reyes, Assuncao, Raúl García (Tiago, m. 65), Simao;
Forlán y Kun Agüero (Diego Costa, m. 51).

Barcelona
Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Maxwell; Busquets, Xavi, Iniesta
(Mascherano, m. 90); Pedro, Messi (Bojan, m. 93)
y Villa (Keita, m. 77).

Goles
0-1, m. 12: Messi cruza el balón ante la salida de De Gea.
1-1, m. 25: Raúl García cabecea un saque de esquina de Simao.
1-2, m. 32: Piqué controla el balón en un córner
y marca de tiro cruzado.

Árbitro
Fernández Borbalán (C. Andaluz). Expulsó con roja directa a Ujfalusi
(m. 92). Amonestó a los locales Domínguez (m. 17), Perea (m. 36),
Ujfalusi (m. 52) y Assuncao (m. 87) y a los visitantes Alves (m. 30),
Maxwell (m. 35), Valdés (m. 84), Puyol (m. 86) y Mascherano (m. 93).

Incidencias
Partido correspondiente a la tercera jornada de Liga en Primera División,
disputado en el estadio Vicente Calderón ante 53.000 espectadores.

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El Barça asalta el Calderón a pesar de De Gea

* Ujfalusi, expulsado por una entrada a Messi,
quien salió del campo en camilla

* Cinco intervenciones mágicas del portero
rojiblanco evitan una goleada

* Messi y Piqué, goleadores del Barcelona;
Raúl García marcó para el Atlético

Los errores estuvieron más presentes que los aciertos en un Atlético-Barcelona distinto al
de las anteriores temporadas. Por eso el Barça venció con apuros (1-2) a un rival que se
agarró a su portero, David de Gea, para evitar una goleada amplia y que incluso pisó en
algún fugaz momento el espejismo del empate. En el descuento, Leo Messi abandonó
el campo en camilla tras recibir una patada de Ujfalusi, expulsado con roja directa.



En el Barcelona, el gol es consecuencia del dominio y éste del juego. Sus futbolistas saben
dónde se sitúa cada compañero, poseen la técnica que precisan tanto los envíos como las
recepciones y la inteligencia para abrirse paso a la portería contraria entre defensas y
colocar la pelota a la espalda del guardameta. Quizá en la seda que teje Pep Guardiola no
haya encajado todavía David Villa, lo que parece cosa de (poco) tiempo.

Control en el centro del campo

Con un limpio ejercicio con el balón en la salida, en pocos minutos el Barcelona impartió el
fútbol que mana de sus geniecillos de verde eléctrico, el color de la equipación elegida para
romper la mala estadística reciente azulgrana en el estadio del Atlético. Las oportunidades
empiezan a palparse como cuentas de un rosario con Villa y Messi en la última intervención
y Pedro o Alves en la generación de los pases, profundos, dañinos.



Desbordado el mediocampo local, llega la primera hermosura en forma de gol. O gol y medio,
porque Pedro asistió a Villa, éste remató al palo, la pelota quiso volver con el canario, y éste
ofreció a Lionel Messi un pase exquisito al lugar exacto donde el argentino,
rápido pero suave, superó la indefensa posición de David de Gea: 0-1.

En el Atlético, el juego es consecuencia del gol y éste de la rabia o la imprudencia de un contrario.
En este caso, de la ocasional penetración de Simao por la izquierda y de su lanzamiento de
esquina cabeceado con fe por Raúl García, que se cruzaron con una desafortunada
salida de Víctor Valdés a la frontal de su área pequeña.

Agüero, en baja forma

A pesar de empatar sólo 11 minutos después de encajar el primer golpe y de cierto empuje por
el lado derecho, con Ujfalusi, al Atlético siguió sin salirle bien lo que intentaba. No anclaba en el
medio debido al desamparo de García y Paulo Assunçao y no conectaba con Forlán y menos
aún con un titularizado Sergio Agüero, fuera de forma, a quien terminó por relevar Diego Costa.
Simao Sabrosa sólo había aparecido en la jugada y el lanzamiento previos al gol rojiblanco
y José Antonio Reyes asomó muy discretamente después del intermedio.



El Barcelona dejó por terminar un par de opciones de marcar por medio de Messi, imparable pero
desafortunado en esas ocasiones con el tiro, pero devolvió al Atlético la misma moneda del saque
de esquina: error 'xxl' de Diego Godín ante Gerard Piqué, que controló con el pecho y fusiló sin
miramientos a De Gea, en una jugada que adelantó al Barcelona apenas pasada la media hora y
emitió un mensaje falso: intercambio de goles, otro partido loco.

Exhibición en la portería

La locura, sin embargo, la causó De Gea, el porterazo que ha descubierto el Manzanares y que
voló en cuatro ocasiones para detener disparos tremendos y después 'buceó' para quitarle a ras
de césped el gol que se le negó a Villa durante toda su voluntariosa tarde madrileña
y el segundo de Messi, que se veía ya celebrando el tercero del Barcelona.



A De Gea lo probaron hasta la extenuación: derechazos de Xavi y de Pedro, nada más arrancar
el segundo tiempo; zapatazos de Villa, primero con la izquierda y después con la derecha; el mano
a mano que le sacó inmediatamente antes de que Guardiola decidiera la sustitución del 'Guaje' y
la intervención final con el muslo frente a Messi, quien en su última jugada sintió en el tobillo el
'hachazo' de Tomas Ujfalusi y abandonó el campo en camilla y con inequívocos
gestos que barruntan lesión. El checo también se fue, por expulsión.

Al líder de la jornada anterior, el Atlético, no le bastó su portero, ni el coraje, ni pedir dos o tres
penaltis por caídas o manos dudosas en área barcelonista. El fútbol sonrió a un Barcelona que
está lejos de encontrar su velocidad de crucero, pero que pudo salir
a hombros de una plaza de la que últimamente volvía corneado.

F. Llamas | Madrid 20/09/2010
elmundo.es