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viernes, 9 de abril de 2010

4º´s, vuelta, UEFA Europa League 2009/10 ATLETI 0-0 Valencia.- El Atlético, en semifinales de empate en empate

Atlético 0 - Valencia 0

Atlético
De Gea; Ujfalusi, Juanito, Domínguez, Antonio López; Reyes
(Jurado, m. 46), Assunção, Raúl García, Simão; Forlán y Agüero
(Salvio, m. 92).
No utilizados: Asenjo; Perea, Cabrera, Camacho y Rubén Pérez.

Valencia
César; Pablo Hernández, Alexis (David Navarro, m. 81), Fernandes,
Maduro, Jordi Alba; Joaquín (Zigic, m. 81), Baraja, Silva;
Mata (Vicente, m. 81) y Villa.
No utilizados: Moyá; Lillo, Míchel y Albelda.

Árbitro
Florian Meyer (Alemania). Expulsó a Emery de roja directa por
protestar (m. 86). Amonestó a Reyes, Joaquín, Silva, y Agüero,
que se perderá la ida de semifinales.

Unos 55.000 espectadores en el Calderón.


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El Atlético, en semifinales de empate en empate

* Los madrileños sufren en el último
cuarto de hora y resisten la acometida

* Los valencianistas culpan de la eliminación
al equipo arbitral alemán

* El Atlético gobernó hasta el inquietante final
un partido marcado por el miedo

* Agüero se perderá por tarjetas la primera
semifinal contra el Liverpool



El Atlético se medirá al Liverpool de Fernando Torres en sus primeras semifinales
continentales en 11 años, pero no lo celebró hasta que en el minuto 95 el árbitro
alemán Florian Meyer puso fin a su cerrada disputa contra el Valencia. En la
desembocadura de la eliminatoria, el Valencia se decidió a atacar y a contestar
los méritos del Atlético con clarísimas bazas para entrar en la penúltima ronda
de la Liga Europa, entre ellas un penalti de Juanito a Zigic que el alemán escamoteó
a los levantinos. El 0-0 se tiñó de rojiblanco gracias al 2-2 de Mestalla.

Cuando el miedo aprieta en la pradera, el tedio cunde en la grada. Así, los cincuenta
y pico mil del Calderón y sus gargantas perdieron tensión y ruido cuando a la media
hora sobre el campo seguía sin ocurrir nada. Como un rato antes y hasta mucho
después, hasta que la necesidad despertó a los valencianistas. Entonces, sedisparó
la adrenalina abajo y arriba. Escalofríos al límite de lo humanamente soportable.

Razones para temer

El Valencia comparecía con razones para temer, pues su contundencia defensiva era
mínima desde un planteamiento forzado por las lesiones. Jugó de inicio con un solo
defensor puro, Alexis, por demás fuera de la posición central, su preferida.

Unai Emery dispuso una zaga de tres con el valenciano, Fernandes y Maduro,
intermitentemente apoyados en el lado izquierdo por el canterano Jordi Alba,
volante reconvertido, y en el derecho por Pablo Hernández.



La máxima seguridad para el Valencia pasaba por monopolizar el balón, impedir robos
y evitar contragolpes como el de Agüero nada más comenzar la película.
Le sobraban hombres con capacidad técnica. Y a eso se puso.

El Atlético, al que favorecía el 0-0, traicionó las arengas previas de su entrenador,
Quique Sánchez Flores. La anunciada búsqueda del gol iba de farol. Algún disparo lejano
de Simao o Ujfalusi y dos ayudas arbitrales (mano en área propia de Domínguez y
perdón de la segunda amarilla a Reyes, que no compareció en
el segundo acto) lo condujeron sin daños al intermedio.

El Valencia descubrió una razón más para desestimar una actitud demasiado ofensiva
cuando a Forlán se le escapó por milímetros una vaselina sobre César nada más
reanudarse la partida. Assunçao se la quitó a Baraja en campo propio y
lanzó una contra letal con la que el uruguayo despertó a la grada,
pero no al encargado de pulsar el marcador.

Otro escenario

Corría el reloj, el partido transcurría a la espera de un error que rompiera la tensión
paralizante. Por ejemplo, el de Jordi Alba en darle una pelota a Agüero que el argentino
dejó a la llegada de Ujfalusi al área valenciana. Pero César sobrevivió al tanque checo.
Emery estaba obligado a cambiar el escenario.

La entrada de Zigic y de Vicente por Joaquín y Mata fue la respuesta. La orden de atacar
a menos de 20 minutos para el final. Y aunque Forlán volvió a arrancar emociones fuertes
impulsando un balón que César sacó hacia el palo, un pase perfecto de Pablo Hernández
al otro lado dio a Villa su mejor oportunidad de marcar.
El balón fue al larguero en su mano a mano con De Gea.



Con el partido hecho jirones, tembló el Atlético con la arremetida impetuosa del Valencia,
los centros de Vicente y la presencia amenazante de Zigic, que ni enseñando la camiseta
que le había desgarrado Juanito y le impidió dar el cabezazo de gracia
a De Gea convenció a los árbitros de la existencia de un penalti.

Poco antes de la gran equivocación que desató las iras y la expulsión de Emery, a Agüero
le habían birlado una jugada de gol por fuera de juego inexistente, al igual que le había
sucedido a Forlán una hora antes. El calamitoso arbitraje repartió para todos hasta el final,
cuando Agüero vio la tarjeta amarilla por perder tiempo cuando salía para ser sustituido
por Salvio. No jugará el primer choque contra el Liverpool.

El Atlético vuelve estar en semifinales de una competición europea 11 años después con
un 'mérito' añadido: sólo ha ganado un partido, la vuelta de dieciseisavos al Galatasaray
en Estambul (1-2). El resto, cinco actuaciones que repartieron empates. Los goles fuera
de casa le han dado vida en las dos últimas eliminatorias. Lejos queda su participación
en la Liga de Campeones, de la que cayó sin victorias en la fase
de grupos tras empatar tres partidos y perder otros tantos.

F. Llamas 08/04/2010

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lunes, 5 de abril de 2010

30ª jor. Liga 2009/10 ATLETI 3-0 Depor.- El Atlético se gana el pan de la Liga


ATLÉTICO 3
DEPORTIVO 0


Atlético de Madrid
De Gea; Ujfalusi, Juanito, Domínguez, Antonio López; Simao 
(Molino, m. 86), Tiago, Camacho, Jurado; Forlán 
(Ibrahima, m. 63) y Kun Agüero (Salvio, m. 68).

Deportivo de La Coruña
Aranzubia; Manuel Pablo, Colotto, Lopo, Laure; Antonio Tomás, 
Sergio (Raúl, m. 82); Juan Rodríguez, Valerón (Riki, m. 56),
Guardado; y Adrián (Iván Pérez, m. 66).


Goles
1-0, m. 21: Juanito, tras una serie de rechaces en el área. 
2-0, m. 56: Forlán, de cabeza, tras un rechace de Aranzubia. 
3-0, m. 61: Tiago culmina una jugada individual de Ujfalusi.


Árbitro
Pérez Lasa (C. Vasco). 
Amonestó a los locales Simao (m. 32) y Domínguez (m. 73).


Incidencias
Partido correspondiente a la trigésima jornada de Liga en
Primera División, disputado en el estadio
Vicente Calderón ante unos 35.000 espectadores.


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El Atlético se gana el pan de la Liga

* Juanito, suplente de una zaga discutida, hizo el 
primer gol a centro de Simao

* El Depor se vino completamente abajo
tras el acierto de Forlán en el 2-0



Los goles de Juanito, Forlán y Tiago realzan al Atlético de Madrid y delatan a 
un Deportivo que, tras una primera vuelta fuera de serie, ha caído 
en el pozo de la depresión profunda y no reacciona.

El Atlético queda a cinco puntos del sexto puesto y a ocho del cuarto y el quinto. 
Con ocho partidos por delante, seguramente hay margen para la mejora. Se
acerca a Europa cuando el compromiso de sus jugadores con un objetivo y una
idea al fin parece muy firme. Inmerso en una dura pelea contra el Valencia por
las semifinales de su competición europea, trabaja el pan de la Liga. No hay 
preciosismo en su labor, pero las cuentas empiezan a salirle. En su estadio 
sólo ha perdido el primer encuentro de la segunda vuelta y acumula cinco 
victorias seguidas. El debe lo paga más allá del Calderón, donde 
no gana desde aquel 0-4 al Valladolid, a principios de enero.

La progresión del Deportivo, inversamente proporcional a la de su rival de esta
noche, amenaza con arruinar medio campeonato de Liga casi perfecto. Los
errores en el sistema defensivo lo sacan de quicio y lo vacían.

La primera parte fue una especie de tormento futbolístico, parcialmente levantado
por el cabezazo de Juanito casi a la media hora, que inició la jugada del gol con 
su firma. El veterano ex internacional español, suplente en una 
defensa discutida, obligó a Aranzubia a una buena parada y 
remachó a la red con un recurso de delantero, con el pie.

Antes y después de este suceso, el Deportivo lo intentó. Con poca fuerza, con nula
decisión y alguna buena idea en el centro del campo. Sin embargo, el miedo en el 
cuerpo y la falta de forma de unos jugadores que volaban hace
pocos meses volvió a condenar al equipo de Lotina.

Reconciliación de Forlán

El Atlético se mostró rocoso en el centro gracias a un Ignacio Camacho, otro suplente
, que cubrió a la perfección el puesto de Assunçao, a quien su entrenador ofreció 
descanso. Frenar a Valerón, Sergio y Antonio Tomás fue tarea sencilla. Guardado
se topó con el mejor Ujfalusi que hayan visto los tiempos y 
Adrián con un Domínguez en su línea habitual: aprobado alto.



Pero el Atlético disfrutó de la noche tras el segundo gol, cuando el tercer remate en la 
çmisma jugada obró el 2-0, de cabeza. Forlán halló los halagos de una afición que olvidó
su encontronazo con el uruguayo tras ese gol, epílogo de una jugada en la que 
Agüero y Simao habían topado con Aranzubia, en un intento del
portero de corregir su error previo de regalársela a un contrario.

El Deportivo bajó los brazos por pura depresión y tragó el último sapo en la jugada de
Ujaflusi, en pared con Forlán, que puso en bandeja el 3-0 de Tiago. Después esbozó 
un intento de recuperación moral, a lomos de Riki, que había salido del banquillo, pero
sólo un lanzamiento a balón parado de Iván Pérez -sustituto de Adrián- se acercó al gol.
El tiro fue buenísimo; la estirada de David de Gea, aún superior.

Los dos equipos hicieron en los últimos minutos un brindis al futuro. El Deportivo hizo 
debutar a Raúl García Granero, 20 añitos, y el Atlético a Jorge Molino, de 21. No les 
dio tiempo a dejar pistas de sus respectivos porvenires, 
pero las nuevas caras son siempre de agradecer.

F. Llamas | Madrid 04/04/2010


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viernes, 2 de abril de 2010

4º´s UEFA Europa League 2009/10 Valencia 2-2 ATLETI.- Puro fútbol en Mestalla

VALENCIA 2 - ATLÉTICO 2

Valencia
César; Bruno, Maduro, Dealbert, Alba; Fernandes (Zigic, m. 80),
Baraja; Pablo Hernández (Joaquín, m. 69), Silva, Mata
(Vicente, m. 75); y Villa.
No utilizados: Moyá; Arturo, Lillo y Míchel.

Atlético
De Gea; Perea, Ujfalusi, Domínguez, Antonio López;
Jurado (Camacho, m. 92), Assunção, Raúl García,
Simão; Forlán (Salvio, m. 75) y Agüero.
No utilizados: Asenjo; Pablo, Cabrera, Pernía y R. Pérez.

Goles
0-1. M. 58. Forlán.
1-1. M. 66. Fernandes.
1-2. M. 71. A. López.
2-2. M. 81. Villa.

Árbitro
Craig Thomson (Escocia). Mostró la tarjeta amarilla a Bruno,
que se perderá el partido de vuelta; Mata, Pablo Hernández,
Ujfalusi, Raúl García y Agüero.

Unos 45.000 espectadores en el estadio de Mestalla.


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Puro fútbol en Mestalla

El Valencia y el Atlético empatan en un partido hermoso,
a la altura de la historia de ambos equipos



Partido hermoso protagonizado por dos gigantes del fútbol español que
estuvieron a la altura de su historia . Volcado el Valencia en un ataque sin fin,
fue en parte víctima de su ambición. Sobre todo, porque se encontró a un
Atlético por esta vez muy ordenado, con las líneas muy prietas y con un
puñal en cada salida a la contra. Por ahí le hizo mucho daño al conjunto de
Emery, que se sobrepuso, sin embargo, a que el Atlético se
pusiera dos veces por delante. Con una ambición
inquebrantable que deja la eliminatoria abierta.

Milagrosamente, la primera parte terminó sin goles. Al aficionado le pasó
como un suspiro. Fue una sucesión interminable de ocasiones de gol. Un
sinfín de llegadas de uno y otro, una ensalada de tiros. Anulados unas
veces por la falta de finura en el remate y otras por la notable actuación
tanto de los porteros como de los defensores, sobre los que tantas
sospechas había. Pues resultó que a los dos centrales del Valencia,
Maduro y Dealbert, hubo poco que reprocharles: siempre encima de
Forlán y Agüero. Y lo mismo puede decirse de la pareja rojiblanca:
Ujfalusi y, especialmente, Domínguez, muy rápido al corte.



La electricidad proyectada desde el césped tocó de lleno a la grada de
Mestalla, que se dispuso a disfrutar de un partido mayúsculo.
Enchufadísimo el Valencia, su primera media hora fue un ataque
constante, articulado y armonioso. Magistralmente dirigido por Baraja,
el conjunto de Emery exploró las bandas, los pases en profundidad y
los movimientos permanentes de sus cuatro atacantes. Sin éxito.
Encaminó el vestuario en el descanso con la frustración de haber
comprobado que tanta llegada no le había servido para nada.
Pero también con el alivio de haber salvado el pellejo
ante un rival con el gatillo siempre dispuesto.

Sin contención en el centro del campo, con dos mediocentros ofensivos
(Baraja y Fernandes), el Valencia sabía que las contras rojiblancas
podían ser demoledoras. A punto estuvieron de serlo. El cuadro de
Quique se desplegó con ambición y personalidad. A la espalda de
Jordi Alba, el Atlético encontró un espacio infinito. Simão recortó con
la derecha y envió con la izquierda un disparo combado al palo más
alejado de César. Pegó en el poste. Jurado tuvo una de esas noches
en las que es imposible quitarle el balón, acelerando y desacelerando
a su gusto, sin nadie que pudiera tumbarlo. En la posición de enganche,
fue una pesadilla para la zaga valencianista. Y su gran jugada, al borde
del descanso, puso el corazón de Mestalla en un puño. Regateó
zigzagueando a los adversarios que le iban saliendo y le envió el balón
a César por debajo de las piernas, paseándose el cuero en
paralelo a la línea de gol sin nadie que soplara para meterlo.



El Valencia renovó sus ganas de vencer tras el descanso. Atacó con
más gente y se pasó de frenada. Tan volcado estaba en un córner a
favor que se olvidó de qué podía pasar si perdía el balón. Pues que
el Atlético lanzara una contra esta vez sí letal. Al balonazo largo llegaron
casi al mismo tiempo, en el centro del campo, Jordi Alba y Agüero.
Como si se tratara del juego del pañuelo, el Kun lo peleó con más
fuerza. Y se lo llevó. Entró en el área y sólo hubo de entregarlo
a quien le acompañaba a su derecha, Forlán.

Frustrado como estaba, el Valencia sólo podía reaccionar con un
arrebato individual: un disparo de fuera del área de Manuel Fernandes,
futbolista recuperado el día en que Emery le ubicó de central porque
no había más remedio. Ese día, ante el Almería, el mediocentro luso
recobró la confianza y resucitó. No se conformó el Atlético y
Antonio López aprovechó un error de Alba, enganchado cuando el
resto de defensas había salido, para marcar de cabeza tras un
córner. Es el pago de jugar con un extremo de lateral izquierdo
improvisado. El partido estaba para grandes personajes y, ay,
de repente, apareció uno completamente inesperado: Vicente.
Su combinación con Alba y el pase final para que rematara
Villa volvieron a meter al Valencia en juego.

C. ROS - Valencia - 01/04/2010

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